Librería Editorial Subtterránea

En nuestra sección Tipos Móviles, esta vez presentamos a Subtterránea, una editorial decantada por textos de sociología, historia y política.

Subtterránea es un emprendimiento relativamente nuevo, aunque alimentado por dos vertientes editoriales con una trayectoria más amplia: editorial El viejo topo y didáskalos editores que se fusionaron para dar origen a Subtterránea en agosto de 2019. César Uscamayta, de “el viejo topo”, ya venía desarrollando actividades editoriales con anterioridad, publicando preferentemente obras de no ficción; es decir, ensayo sociológico, político, histórico y de otras áreas de las ciencias sociales y, eventualmente, algún material de carácter técnico; en tanto que Yolanda Téllez, desde 2016, con didáskalos editores se dedicó fundamentalmente al ensayo político/histórico.

Ambas casas editoriales decidieron fusionar sus actividades, capacidades y recursos para dar origen a Subtterránea Editores que desde el año de su creación publica no solo ensayo sino también obras de creación literaria.

Una de las fortalezas de Subtterránea es el servicio editorial que ofrece, entendiendo por edición el trabajo de lectura minuciosa de los originales y la corrección de estilo de los mismos, de modo que el lector tenga en sus manos un trabajo cuya edición ha sido cuidadosamente trabajada.

Al contar la editora con una librería propia, el trabajo de distribución de las publicaciones es menos oneroso en todos los sentidos, tanto en tiempo y recursos como en logística, a lo que debe añadirse que Subtterránea cuenta con una muy efectiva red de socialización de publicaciones en las redes sociales y una web (bolivialibros.com.bo) en la que el público lector puede encontrar no solo las publicaciones propias, sino de otras importantes instituciones académicas y editoriales cuyo catálogo es también “colgado” en la web, de modo que al visitarla, puede encontrarse un banco de publicaciones bastante completo y de fácil acceso. Como efecto de la pandemia global, Subtterránea ha desarrollado una red de distribución de su material en todo el país, de modo que los lectores pueden recibir el material bibliográfico en cualquier ciudad capital o intermedia del país.

Dadas las características de las publicaciones y el público al que van dirigidas, la línea gráfica consideró un tamaño especial de letra –preferentemente de 13 puntos– que permite una lectura tranquila y sin mayores esfuerzos; además, se imprime en papel ahuesado, ideal para leer en ambientes artificialmente iluminados.

Para Subtterránea, el criterio del autor es muy importante a la hora de definir estos aspectos que, sin duda, son parte esencial del trabajo editorial. Por  lo tanto, la línea gráfica, así como los criterios editoriales no son, en modo alguno, rígidos pues están sometidos a las características de cada libro. Así, por ejemplo, la colección Libre Poética, tiene criterios editoriales profundamente diferentes de la colección Narrativa contemporánea que, a su vez, difiere sustancialmente de La biblioteca del militante.

En el marco de la primera colección, se ha publicado la obra de Alfonsina Storni que, por ejemplo, requirió de un tratamiento especialmente riguroso –dado su contenido social y político– para evitar posibles confusiones o malinterpretaciones de la vigorosa crítica al entorno social que plantea Storni.

En lo que a narrativa se refiere, Pabellón X del orureño Arturo Alarcón, ha merecido un tratamiento diferente. La novela del joven escritor se desarrolla al interior de una cárcel por lo que los personajes utilizan el coba –entendido como el “lenguaje secreto del hampa”– propio de los reclusos; eliminar o sustituir estos términos coloquiales habría significado cercenar una parte sustancial de la forma de expresión retratada por el autor; pero por otro lado, dada esta singularidad, se corre el riesgo de limitar drásticamente la comprensión del lector. Es así que para conservar la fuerza expresiva de la novela y al mismo tiempo facilitar su lectura, se optó por incorporar un glosario de las expresiones lingüísticas propias de los reclusos.

Por otro lado, las publicaciones de carácter político/histórico de La biblioteca del militante, como Los Trotskistas en la URSS de Pierre Broué, requieren un mayor cuidado al referenciar adecuadamente las citas a pie de página que se hacen necesarias a la hora de contextualizar un aserto o destacar una cita textual.

Como puede verse, los criterios editoriales de Subtterránea están íntimamente vinculados al tipo de material que se publica; en todo caso, el cuidado en la edición es extremo. Pero, sin duda, existen libros que requieren una mayor atención que otros, a estos últimos pertenece la traducción boliviana de Introducción a Gramsci, original de Giuseppe Cospito. Tanto la traducción del italiano –realizada por Mauricio Lucio– como el trabajo editorial fueron de los más arduos, pero a la vez de los más placenteros.

En fin… la pasión con la que Subtterránea desarrolla su trabajo editorial permite considerarla un potencial en el campo de la industria editorial.

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